Sobre el daño moral

¿Qué entiende el Derecho por daño moral?, ¿Qué bienes protege? y ¿Cómo se puede reclamar su protección?

            Por inicio, se entiende por daño moral: “…la afectación que una persona sufre en su vida, su integridad personal, su libertad, sus afectos, su honor, su decoro, su prestigio o reputación, su presencia física o la consideración que de sí misma tienen los demás.” (Artículo 1958 C.C.P). El daño moral tiene como bien jurídicamente protegido los derechos de la personalidad mismos que son; “…inalienables, imprescriptibles, irrenunciables, ingravables y pueden oponerse a las autoridades y a los particulares sin más límite que el derecho similar de estos últimos.” (Artículo 74 C.C.P).

            El legislador poblano estableció que ninguna persona tiene la obligación a soportar actos y hechos de terceros que dañen su honor, decoro, prestigio o reputación y que lesionen la consideración que tengan de ella otras personas. Así las cosas, cuando se lesiona el patrimonio moral de un sujeto, el daño provocado se le llama responsabilidad subjetiva proveniente de hecho ilícito (daño moral), que se traduce en la violación de los derechos de la personalidad, por actos o hechos provenientes de una autoridad o de un particular, y que son fuente de responsabilidad para el autor de dicha conducta.

            En este orden de ideas, nuestro código civil dispone que son ilícitas y por ende motivan a  responsabilidad civil por daño moral: a) el que comunique a una o más personas la  imputación que se hace a otra persona de un hecho cierto o falso, que pueda causarle deshonra, descrédito, perjuicio; b) a quien impute a otro un hecho determinado y calificado como delito por la ley, siempre que este hecho sea falso o sea inocente la persona a quien se le imputa y c) aquel que presente denuncias o querellas calumniosas en las que su autor impute un delito a otro con conocimiento que ésta es inocente (Artículo 1996 Bis C.C.P).

            La Suprema Corte de Justicia de la Nación, ha determinado que la responsabilidad por daño moral se actualiza siempre que concurran los requisitos, siguientes:

  • La existencia de un hecho u omisión ilícita de una persona;
  • Que produzca una afectación a la persona en su patrimonio moral; y
  • Que exista una relación de causa-efecto entre el daño moral y el hecho ilícito.

            Satisfechos los requisitos indicados, el sujeto agraviado, podrá solicitar judicialmente la reparación del daño moral sufrido, mismo que tiene una función satisfactoria, pues se busca que el castigo sea equivalente al sufrimiento experimentado. La indemnización por daño moral, será regulado por el juez, tomando en cuenta los derechos lesionados, el grado de la responsabilidad, la situación económica del responsable y la de la víctima. Dicho monto no excederá del equivalente a la cantidad de 3000 veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización (Artículo 1958 C.C.P.), asimismo la sentencia que se pronuncie con motivo de daño moral se publicará a costa del responsable (Artículos 1958 Ter y 1996 C.C.P). Es importante considerar que la acción de responsabilidad civil proveniente de actos ilícitos que no constituyan delitos penales, opera en un año, contado desde el día en que ocurrieron los hechos (Artículo 1907, fr. IV C.C.P.)

            La reparación del daño moral, es un instrumento eficaz que sirve para equilibrar los derechos fundamentales como son el de información y de manifestación de las ideas, mismos que son indispensables para el equilibrio de toda sociedad democrática.

Jesús E. Salgado Marín.